2014-07-08 21.44.20

HERIDAS EMOCIONALES

HERIDAS EMOCIONALES

 

Dicen que del nacimiento a los 5 años se forma la personalidad humana. Después, ésta se refleja en nuestras relaciones durante la madurez .

Si te planteas alguna vez de dónde proceden tus tendencias, reacciones y miedos a la hora de relacionarte, es posible que este artículo te pueda resultar interesante.

Según nos cuenta Lise Bourbeau, en su libro «Las cinco heridas del alma que impiden ser uno mismo» existen cinco heridas principales, que aparecen durante la infancia y pueden persistir en la edad adulta. Quizá os sintáis identificados/as con alguna/s. Os muestro la información de forma esquemática, para que os pueda servir de guía fácilmente. Las heridas emocionales a las que se refiere Lise son las siguientes:

 

1) HERIDA DE ABANDONO

Las personas afectadas por esta herida emocional, suelen presentar ciertos aspectos comunes:

En el pasado: han sido niños/as abandonados/as; huérfanos, o de padres ausentes. Quizá uno de los padres abandonó a los niños/as, o, tal vez los padres abandonaron a los niños/as con una tía…

Características: Su mayor miedo es la soledad. Ésta se convierte en su paradoja: abandonan parejas y proyectos antes que ellos sean abandonados. Hasta que se hagan conscientes de su carencia y asuman la responsabilidad de su vida y su soledad. La conducta de las personas afectadas por esta herida suele ser dependiente. No soporta estar a solas consigo mismo/a. Al final acaba estando solo/a. Es retraído/a, no le gusta el contacto con los demás. Genera un verdadero drama ante una mínima situación sin importancia. Solicita el apoyo de los demás ante los conflictos.

Ejemplos: te dejo antes de que me dejes, nadie me apoya, si te vas no vuelvas. No estoy dispuesto a soportarlo más, nadie me apoya en esto. nadie me ayuda, prefiero estar solo, tu veras lo que haces, si abandonas no vuelvas. Son sus modos de expresarse y pensar.

Es interesante para sanar esta herida, trabajar algunos aspectos: temores más intensos, el miedo a la soledad, temor al rechazo y barreras invisibles hacia el contacto físico. Aceptar tener.

 

2) HERIDA DEL MIEDO AL RECHAZO

El miedo al rechazo en nuestro interior puede estar relacionado con ciertas experiencias, vivencias y sentimientos:

En el pasado: pueden influir el rechazo de los progenitores, de familiares o de los iguales

Características: genera pensamientos de rechazo, de no ser deseado y descalificación hacia uno/a mismo/a. No se sienten merecedores de afecto ni de comprensión, y se aíslan en su vacío interior por miedo a ser rechazados/as. Se aísla. Su tendencia es huidiza. No se apegan a las cosas ni personas. Consideran las relaciones y dinero útiles pero no les producen placer. Culpan a los demás de ser rechazados/as y el/ella mismo/a se aísla. Huye de situaciones desagradables, no es muy partidario/a de socializar. Tiende a abandonar lo que inicia.

Ejemplos: no sirvo para nada, lo que digo no le importa a nadie, no sé para qué participo, no tengo capacidad para esto, nadie me escucha, soy malo en esto… (estos son los tipos de pensamiento que tienen).

Posibles causas: bulling, hijos no deseados, expresiones de los padres de desprecio o rechazo al hijo, preferencias entre hijos…

Es interesante para sanar esta herida, trabajar algunos aspectos: las situaciones que le generan pánico, miedos internos y temores. Aceptar la persona en el nivel del Ser.

 

3) HERIDA DE LA HUMILLACIÓN

En el pasado: La herida se genera cuando sentimos que los demás nos desaprueban o nos critican. Podemos generar estos problemas en los niños/as diciéndoles que son torpes, malos, pesados… niños/as que han sufrido abusos de cualquier tipo, humillaciones, comparaciones, que han sido ridiculizados o avergonzados por su aspecto o comportamiento.

Características: indecisos, tímidos e inseguros/as. Se sienten profundamente culpables y sin derechos, incluso pueden llegar a dudar de su derecho a existir. Tendencia dependiente. Orgullosos, rígidos y masoquistas. Les genera cierto placer sufrir. Necesitan estar atados/as a otras personas y cargar con los problemas de los demás.

Otros han aprendido a ser tiranos y egoístas como mecanismo de defensa y a humillar a los demás como escudo protector. La persona humilla o se enfrasca en si misma, se deja abusar, y cree que no vale nada.

Ejemplos: no lo merezco, no soy digno/a, soy muy poca cosa para esto, no tiene importancia (son algunos modelos que usa para expresarse).

Es interesante para sanar esta herida, trabajar algunos aspectos: dependencia, libertad y desapego. Esto es lo que más desea y a la vez lo que más teme.

 

4) HERIDA DE LA TRAICIÓN Y EL MIEDO A CONFIAR

En el pasado: el niño/a se ha sentido traicionado por alguno de los padres principalmente, no cumpliendo sus promesas. Crecen con la idea de no merecer. Eso genera desconfianza que se transforma en envidia y en sentimientos negativos, porque no se sienten merecedores de lo prometido y de lo que otros tienen.

Características: desconfiado empedernido, ya que no se permite confiar en nada ni en nadie. Su mayor miedo es la mentira, y buscará de manera inconsciente involucrarse en situaciones en las que irremediablemente será traicionado.  Cumpliéndose la profecía que el mismo/a decretó, no confíes en nadie, todo el mundo traiciona. La mayoría de los que sufren celotipia tuvieron vivencias de traición alguna vez. Su principal conducta es la de ser controlador, para evitar ser traicionado. Son personas controladoras, que quieren tenerlo todo «atado y reatado». Necesidad de ejercer cierto control sobre los demás.  Se justifica frecuentemente con tener «un carácter fuerte». Suelen confirmar sus principales temores provocando que se produzcan.

Entre sus principales temores están: perder la pareja y disociarse de si mismo.

Ejemplos: permíteme terminar, yo lo hago solo, aun no he acabado de hablar, me entiendes, verdad, yo lo sé hacer solo, es justamente lo que quiero, exactamente es lo que tienes que hacer, tienes lo que te mereces. Estas expresiones ilustran una forma común de comunicarse del controlador/a.

Es interesante para sanar esta herida, trabajar algunos aspectos: la paciencia, la tolerancia, el saber vivir el momento, aprender a estar solos y delegar responsabilidades de manera efectiva y confiada.

 

5) HERIDA DE INJUSTICIA

En el pasado: Esta herida se genera en un entorno en que los cuidadores principales son fríos o autoritarios. En la infancia vive una exigencia extrema, que sobrepasa los límites, y genera sentimientos de ineficacia o inutilidad.

Características: reacciones desproporcionadas y neuróticas ante una situación injusta. A una persona con herida de este tipo, le es difícil lidiar con las injusticias y sus reacciones tienden a la autodestrucción. Suelen experimentar un gran temor a equivocarse y tendencia a buscar la perfección, lo cual les trae mucha frustración. Su principal reto es buscar la humildad. Su principal conducta es de rigidez. Son personas que intentan ser muy importantes y proyectar fuerza y poder. Fanáticos del orden y de conducta perfeccionista. Solo confían en si mismos/as y les cuesta tomar acción. También les gusta dar órdenes y dirigir.

Ejemplos: justamente es lo que quiero, exactamente es lo que debes hacer, creo que es justo, estas de acuerdo conmigo.. es la manera de comunicar más común.

Es interesante para sanar esta herida, trabajar algunos aspectos: por un lado la desconfianza y rigidez mental. La flexibilidad y confianza hacia los demás es su mayor reto.

 

Referencias

Artículo sobre heridas emocionales

 

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