Imagen laberinto: David Martinez Ortega

SALIR DEL CÍRCULO VICIOSO

¿Quién sabe cómo se sale del círculo vicioso?
-en busca de la calma perdida-

Quizá la única forma en que un@ puede salir de su propio círculo vicioso sea: detenerse. Observar su propio comportamiento desde la calma interior. Y escoger entonces un camino alternativo, diferente, creativo. Para evitar así tropezar en la piedra que no quieres volver a pisar.

Hasta aquí parece sencillo. Pero, ¿Cómo consigo detenerme?¿Cómo hacer frente a la inercia?

A menudo entramos en un círculo vicioso (de pesimismo, de ansiedad, de adicciones, de actitudes o hábitos indeseables,…) porque nos hayamos sumidos en el nerviosismo del bullicioso día a día. Nuestra cotidianidad está fácilmente invadida por tensiones, presiones, prisas, temores y estrés.

El nerviosismo es lo contrario a la calma. La calma es el estado interior en que se revela la verdadera felicidad. La mejor manera de evitar el nerviosismo y estrés es cultivar la calma interior.

Cuando conservamos la calma de manera permanente y constante, no perdemos nunca la capacidad de razonar, ni el sentido del humor o de la ética.

Yogananda dice en uno de sus libros que, debemos modelar nuestra vida de acuerdo al diseño de un triángulo: dos de los lados son la calma y la dulzura, y el tercer lado, la base, es la felicidad.

Independientemente de las circunstancias externas, y ya sea que actuemos rápida o lentamente, en soledad o en medio del ajetreo humano, nuestro centro interior debe ser equilibrado y sereno.
Si vivimos siempre con la conciencia de felicidad interior, de eternidad, de un siempre renovado gozo, nos permitimos ser tan felices que podemos disfrutar cualquier cosa que hagamos. Seamos conscientes de que esta es nuestra esencia, al menos es una alternativa a la imagen de torpeza e incapacidad que vuelve una y otra vez a caer en su círculo vicioso.

A través de la meditación podemos cultivar la calma interior. Con el nerviosismo somos cambiantes y vulnerables a la muerte. Cuando estamos en calma no tememos ni la muerte, pues nuestra conciencia es de eternidad, sabemos que somos eternos. La calma es el aliento de eternidad que vive en cada un@.

En la meditación, nos acercamos más a esta conciencia de eternidad (a nuestro maestro interior), a medida que mayor sea nuestra paz, y profundicemos más. La paz de la meditación es el lenguaje de la eternidad y su abrazo amoroso.

Aprendamos a vivir en esta paz y felicidad constantes.

Una vez que sabemos que para detenernos y observar precisamos cultivar la calma interior, y que una manera eficaz de hacerlo consiste en meditar. Vamos a Observar y analizar con sinceridad:
-¿Qué sentido tiene todo esto?¿adónde voy?¿qué me impulsa a hacer esto?¿cual es el mejor camino para llegar a mi meta o destino?

La mayoría de nosotros corre precipitadamente sin freno, ni propósito. Sin tener en cuenta el objetivo de nuestro viaje. ¿cómo podemos alcanzar nuestra meta si nunca pensamos en ella? Quizá hemos permitido que otras fuerzas que parecen más poderosas que las nuestras nos desvíen de nuestro camino. ¿controlas tu vida?. No nos dejemos llevar por la monotonía, y escojamos una vida dichosa y llena de éxito.

Pregúntate sobre el propósito de tu vida. Y sé plenamente consciente de tu esencia de eternidad, verdaderamente eres eterno gozo: con esta conciencia podrás triunfar sobre todas las dificultades del cuerpo y los desafíos del mundo.

Mantener la calma en la vida cotidiana es imprescindible para no ser abatidos por las inquietudes y preocupaciones. Si conservas tu paz interior en cualquier circunstancia, podrás ver con claridad y siempre saldrás exitos@ de tus problemas. Conquistarás la vida.

Puedes optar por practicar con regularidad meditación para gobernar completamente tu calma mental. Así transformamos nuestra vida diaria en una experiencia gozosa e interesante profundamente. Desaparecerán pues, las tristezas, aburrimiento y decepciones cotidianas.

Si no tienes paz interior, tampoco podrás apreciarla a tu alrededor. Aunque estés en un paisaje armónico. Sin embargo, si posees paz interior, esta te acompaña, aunque te encuentres en medio de los conflictos exteriores.

Cualquier inquietud que te surja, apacíguala y enfoca tu atención al interior. Armonizando tu pensamientos y deseos con la paz y calma interior que son parte de ti.

No lo dejes para mañana… busca la paz ahora mismo!! Conecta tu vida con la eternidad, expresando paz con todo tu ser (pensamientos, palabras, cuerpo, voluntad, amor..).

 

Imagen laberinto: David Martinez Ortega

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